NOTAS DE LA DIRECTORA
Corría el verano de 2002 cuando entre el aplastante fluir de las noticias en el periódico hubo un titular que me hizo volver la página. Decía: “El SIDA PUEDE COBRARSE LA VIDA DE 70 MILLONES DE PERSONAS ANTES DE 2020”.
¿Cuánto tiempo hacía que yo no había oído hablar de alguien, cercano a mí, muerto a causa del SIDA? ¿Meses?, quizá ya años. La gente ya no se moría de SIDA. Después de los atroces años 80 y principios de los 90 parecía que podíamos respirar tranquilos. Y, de repente, ese titular.
Se estaba celebrando la Conferencia Internacional sobre el SIDA en Barcelona y, durante varios días, los periódicos vomitaron páginas enteras plagadas de datos: en África el virus amenazaba la mera existencia de países enteros; la enfermedad se expandía con enorme rapidez entre las mujeres y de ellas se transmitía a los hijos; los niños empezaban a ser, no sólo huérfanos de padres con SIDA, sino también enfermos. Pero, además, la epidemia empezaba a arrojar estadísticas alarmantes en varios países asiáticos. Todas las previsiones de extensión de la enfermedad que se habían hecho diez años antes en la Conferencia de Florencia, se habían quedado cortas.
La sensación que la lectura de aquellos días me produjo fue la de un inmenso fracaso. Todos los éxitos en la batalla contra el SIDA dentro de las fronteras del primer mundo, se habían convertido en fracasos en los países con menos recursos. Una epidemia que cada día afectaba a 14.000 personas debía avergonzar a gobernantes, organismos internacionales, a la profesión médica y a todos los habitantes de los países desarrollados.
Cuando la productora “TUS OJOS” y UNICEF-ESPAÑA me propusieron unirme a su proyecto, no lo dude un momento. Quería hablar de los niños afectados por el SIDA. No sabía a dónde podríamos llegar, ni siquiera si alguien se interesaría por ver lo que íbamos a hacer, pero la propuesta se convirtió en una necesidad que me agarró por el cuello y no me ha soltado hasta el día en que he podido comunicar mi inquietud y mi sensación de fracaso a los que vais a ver esta película.
Decidimos hacerlo en India y, concretamente, en Tamil Nadu, porque es uno de los Estados del subcontinente con mayor índice de infectados, pero también porque, precisamente por eso, se habían puesto en marcha en Chennai (antigua Madrás), su capital, y en otros puntos de la región, importantes campañas de información y grupos de autoayuda para alertar a la población y apoyar a los enfermos en su marginación.
En Tamil Nadu encontramos las personas dispuestas a darnos toda la información que necesitábamos para entender la realidad del país, la tragedia de la extensión de la enfermedad, el dolor de los enfermos y los afectados. La falta de MAÑANA para los niños.
Todo en EL SECRETO MEJOR GUARDADO es real, nada es inventado, la ficción del guión sólo es ficción en su estructura cinematográfica. Esos niños existen y viven y, quizá algún día cercano, ya no vivirán.
Krishna Kumar y Aishawarya son actores. Son niños sanos que encarnan a niños enfermos o afectados por el SIDA. Pero RAVI y KRISHNAVENI, los personajes que ellos interpretan, no son nombres inventados. Son nombres de niños que enfermaron de SIDA y murieron ya hace años. A ellos no los conocimos, pero supimos de su historia. Sí conocí en cambio a VINOD y a SATHISH y a NIRMALA... en sus pueblos, en el hospital o en el centro de acogida de la doctora Manorama, donde ni siquiera saben si están infectados o no, ¿para qué?, poco van a poder hacer más allá de darles cobijo y cariño.
Niños
como los nuestros, que viven en pueblos como los nuestros, pero que ven desmoronarse
su entorno sin entender lo que pasa cuando la enfermedad, la marginación
y, sobre todo, la pobreza se convierten en un cerco sin salida”.
En 1999 dirigió "SÉ QUIÉN ERES", su primer largometraje para el cine que fue seleccionado para PANORAMA en Berlín 2000. Actualmente está rodando su tercer largometraje de ficción titulado "PARA QUE NO ME OLVIDES" e imparte clases de dirección de actores en la escuela de cine de la Comunidad de Madrid y en el NIC-Instituto del Cine.
Filmografía
(sólo ficción)
1997 EL PARAISO (tv movie)
1999 SÉ QUIÉN ERES (Largometraje)
2001 EL ALQUIMISTA IMPACIENTE (Largometraje)
2004 El SECRETO MEJOR GUARDADO (Cortometraje)
2004 PARA QUE NO ME OLVIDES (Largometraje en rodaje)

FICHA TÉCNICA
DIRECTORA:
Patricia Ferreira
DIRECTOR DE FOTOGRAFÍA: Rafa Roche (ACTV)
DIRECTOR DE PRODUCCIÓN: Rafael García Romero
ARGUMENTO: Patricia Ferreira y Virginia Yagüe
GUIONISTA: Virginia Yagüe
DISEÑO DE SONIDO: Wildtrack
MONTAJE: Carmen Frías
MÚSICA: José Nieto
PERSONAJES
Ravi
D. Krishnakumar
Abuela Theni Kunjarammal
Krishnaveni T.R. Aishwarya
Maestra Gnana Bharathi
Madre de Krishnaveni Annakamatchi
Médico V.Thiru
SINOPSIS
Ravi es un niño huérfano que vive con su abuela en una aldea del sur de la India. Cada día recorre un largo camino hasta la escuela de otro pueblo aunque podría asistir a la de su propia aldea. Pero en su pueblo no le quieren, aunque Ravi no entiende por qué. Sólo su amiga Krishnaveni parece estar a gusto a su lado. Ravi espera con ilusión la celebración de un baile escolar. Para participar en el baile necesita un uniforme y para poder comprarlo tiene que trabajar. Ravi consigue su uniforme, pero, ese mismo día, Krishnaveni le cuenta que ella y su familia se tienen que ir del pueblo aunque ella tampoco sabe por qué.


LA DIRECTORA: PATRICIA FERREIRA
Estudió en Madrid y es licenciada en Ciencias de la Imagen y Periodismo. Comenzó su trabajo en la información cinematográfica y la crítica de cine y ha desarrollado una amplia carrera en televisión como realizadora, directora y guionista de series y programas que incluyen ficción, culturales, informativos y documentales, para cuya realización ha recorrido España, Europa y Latinoamérica.


